Cambios en la tele o solo coincidencia?
Hace un par de horas tuve la grata oportunidad de presenciar un acto que raras veces tiene lugar en un programa de televisión: la confesión de un joven llamado Juan David de sus problemas con drogas.
Supo ganarse al publico con sus numeros artísticos, que tenia polola y familia detrás y que de un dia para otro su vida se vino abajo con un arresto por una investigación sobre microtrafico, al parecer nada nuevo bajo el sol en esta sociedad, y la verdad es que hasta ahí parecia ser la caida de otro mas, de una figura publica, pero al final era solo uno mas. Hasta que se gano mi respeto y admiración cuando fue capaz de pararse luego de 5 dias de presidio, de las mas grandes humillaciones periodísticas (La Cuarta y Las Ultimas Noticias) y repudio social colectivo, ante las camaras del programa que lo lanzo a la fama “Rojo” (programa que por lo demas siempre aborreci, porque como a todos los demas de su genero, les encanta jugar con los sentimientos de los participantes) pero esta vez fue diferente, el fue voluntariamente a contar su problema, su dolor, su deshonra social, eso perfectamente pudo hundirlo aun mas, pero fue tan veraz, fue tan enfatico en mostrar que fue horrible y que esta enfermo, que en realidad lo dignifico, y mejor aun, no se hizo de esto un acto farandulezco, sino mas bien una lección, para que todos aquellos jóvenes enfermos de soledad, de marginacion y de miedo, pudieran entender que todos se caen, hasta los mas grandes, pero que en realidad lo realmente importante es ponerse de pie y servir para agraviar el dolor ocasionado. La justicia fue especialmente diligente y acertado en su decisión, y Televisión Nacional de Chile demostro ser un canal serio y responsable cuando hay que serlo, frente a un problema que no se ve ni se sufre, solo se calla hasta que revienta.
Ojala sirva de lección a la prensa, a todos nosotros que nos echamos a morir por cosas mucho mas insignificantes que eso, de lección a las autoridades para que sepan llegar a los mas debiles frente a la droga y que finalmente sirva a toda la gente de buena voluntad que entiende que somos humanos y que antes de mirar la paja en el ojo ajeno veamos la enorme viga que tenemos en el nuestro.
Supo ganarse al publico con sus numeros artísticos, que tenia polola y familia detrás y que de un dia para otro su vida se vino abajo con un arresto por una investigación sobre microtrafico, al parecer nada nuevo bajo el sol en esta sociedad, y la verdad es que hasta ahí parecia ser la caida de otro mas, de una figura publica, pero al final era solo uno mas. Hasta que se gano mi respeto y admiración cuando fue capaz de pararse luego de 5 dias de presidio, de las mas grandes humillaciones periodísticas (La Cuarta y Las Ultimas Noticias) y repudio social colectivo, ante las camaras del programa que lo lanzo a la fama “Rojo” (programa que por lo demas siempre aborreci, porque como a todos los demas de su genero, les encanta jugar con los sentimientos de los participantes) pero esta vez fue diferente, el fue voluntariamente a contar su problema, su dolor, su deshonra social, eso perfectamente pudo hundirlo aun mas, pero fue tan veraz, fue tan enfatico en mostrar que fue horrible y que esta enfermo, que en realidad lo dignifico, y mejor aun, no se hizo de esto un acto farandulezco, sino mas bien una lección, para que todos aquellos jóvenes enfermos de soledad, de marginacion y de miedo, pudieran entender que todos se caen, hasta los mas grandes, pero que en realidad lo realmente importante es ponerse de pie y servir para agraviar el dolor ocasionado. La justicia fue especialmente diligente y acertado en su decisión, y Televisión Nacional de Chile demostro ser un canal serio y responsable cuando hay que serlo, frente a un problema que no se ve ni se sufre, solo se calla hasta que revienta.
Ojala sirva de lección a la prensa, a todos nosotros que nos echamos a morir por cosas mucho mas insignificantes que eso, de lección a las autoridades para que sepan llegar a los mas debiles frente a la droga y que finalmente sirva a toda la gente de buena voluntad que entiende que somos humanos y que antes de mirar la paja en el ojo ajeno veamos la enorme viga que tenemos en el nuestro.

